dimarts, 24 / novembre / 2009

Del inicio del fin y otras pedanterías (o ejemplo de meta-pedantería).

Eran las tres de la tarde. Una especie de Sócrates moderno conversaba con su alumno más pedante y víctima de la histeria postmoderna. "A ver, en esta vida cósmica, si huyes eres un cobarde, pero si no huyes de lo más inaguantable y catastrófico porque tu orgullo te lo impide, ¿aún lo eres más?". "Por Dios, eres demasiado joven para decir eso. Cuando tengas cinquenta años vas a darte cuenta que en realidad la vida es más que eso". Pero el alumno insistió: "Vamos, quiero discutirlo". Un silencio muy tenso. "Entonces, huir o no huir, esta es la cuestión, no?". El profesor suspiró al oír esto, no soportaba que customizaran de esa manera las ideas shakesperianas; se armó de paciencia y contestó al joven: "A ver, huir es humano pero como todo lo humano tiene un límite. Tú mismo descubrirás que límites son. Yo no puedo decírtelo". El chico suspiró y apoyó su mano en la mejilla con aire romántico y dijo: "Oh! entonces voy a creer in eternum que la vida es sólo un escenario vacío en el que huir no sirve de nada en tanto que está limitado y no me llevará a ninguna parte!". Al oír esto, el sabio paciente empezó a inspirar con dificultad y a apretar los dientes con fuerza. Esto ya era el colmo de una pedantería mal empleada. Ese chico tenía demasiado en su interior pero lo tenía enmarcado en un caos tóxico. Así que al final Sócrates se decidió a decirle: "Entonces, ¿qué haces estudiando derecho? Studia humanitatis y céntráte ya, por Dios, céntrate..."

dissabte, 17 / octubre / 2009



"I és que a vegades inevitablement alguns universos massa diferents xoquen i tot comença, acaba o segueix. Després, no veus ni un punt i coma ni un punt i final; un parèntesi és la clau".

dimecres, 23 / setembre / 2009

Vértigo


“¿Qué eres? Vamos, admítelo. Sé valiente”, soltó expectante Marco. “No puedo…”, contestó Isabella desconcentrada por la mirada azul de él, que siguió preguntando: “¿Acaso te asusta la verdad?”. “No… lo sé”, un vértigo déspota se había apoderado de la voz de la joven, que intentó ahogar un sollozo cerrando los ojos con fuerza. “¡Isabella, mírame! Te están esperando. No huyas”. Marco suavizo su tono. “Bella, no me hagas esto. Sabes que…”. Isabella le interrumpió: “¿¡Sabes qué?! Sólo sé que ahora mismo no me estás ayudando demasiado”. Marco se sentó cerca de ella y quiso retirarle un mechón dorado pero la chica se apartó hacia el sillón rojizo. Luego, el inevitable y largo silencio helado. Un Renoir les miraba irónico y a la espera, misterioso. Lentamente, un sutil desliz de manos. En dos minutos, un baile acompasado al ritmo de dos latidos en frenesí. Poco a poco, el vértigo se fue sosegando.
Cuando el silencio se hubo deshelado, los sentidos de ambos fueron golpeados por la impaciencia de la realidad exterior que les estaba esperando. “¿Te sientes capaz ahora, Bella?”. La chica observó con reserva una caja azul aterciopelada. Cerró los puños con demasiada fuerza. De pronto, el altavoz anunció su nombre con una voz grave y con tono formal. Bella vio como la intensidad de la bombilla iluminó el erizo de su piel. Marco la miró pacientemente. Ella negó con la cabeza al tiempo que se enfundaba en un Armani de satén negro. A lo lejos, un murmullo inquietante de gentío; parecía que la Providencia jugaba con su volumen, subiéndolo a su antojo. Bella ya casi estaba sin aliento y la austeridad de las cortinas blancas le invitaba a levitar de nerviosismo. Marco le interrogó con la mirada. La joven salió de la habitación sosteniendo una frágil viola rojiza que parecía temblar con empatía.
Entonces todo sucedió al margen Providencial: una melodía sublime estaba encarnando el más puro libre albedrío de un alma joven y talentosa. Bella se dejó empapar por el calor de los aplausos sinceros, embriagada de complacencia. “¿Dime ahora, qué eres?”, insistió Marco después. Bella vaciló. Él le animó: “No tengas miedo. Dilo”. “No lo tengo en absoluto. Pero prefiero oír tu voz”, sonrió ella con timidez. Marco le complació: “Eres mi genio y mi musa. Eres el todo y no debes rendirte jamás. Nadie, ni uno mismo, por temor, puede esconder la genialidad”.

dimecres, 16 / setembre / 2009

We're the generation now

" We are the now generation
We are the generation now
Myspace in your space

Facebook is a new space?

I'll be out in cyber space

Google is our professor?

Checkin my account
Loggin in and loggin out

We want it...
Now! "

But what can we do now? if society is eating us...!

dilluns, 31 / agost / 2009

LONDON, LONDON....


definitelly, we love MJ


:)

dimecres, 19 / agost / 2009

I gotta



I gotta feeling your smile

in the crowded avenue,

when - suddenly-

a superb building will appear satisfied.

Can we gotta feeling peace?

Even summer is here.

dimarts, 4 / agost / 2009

Res

És tot tan efímer que no t'atreveixes ni a observar-ho. Sempe has pensat que ho podries retenir tot, no obstant la vida mateixa és la mestra de la realitat -de la que costa de pair-.

Diga'm si hi ha res etern, res.